Una reciente excavación bajo el fondo marino de la costa de Canadá ha encontrado microbios que viven a 1,6 kilómetros de profundidad en un entorno que está a unos 100 grados de temperatura, lo que de nuevo demuestra lo resistentes que son algunas formas de vida y de paso plantea nuevos problemas a la hora de buscar vida en otros planetas, ya que esta puede estar en sitios donde nos resultaría muy difícil o imposible mirar.