Un experto de la NASA dice que el agua que hubo en el Marte primitivo era demasiado salada y ácida incluso para los microbios más resistentes y que sólo algunos
extremófilos terrestres podrían haber tenido una remota posibilidad de haber sobrevivido allí incluso en las mejores de las condiciones, lo que parece rebajar las posibilidades de que alguna vez haya habido vida en Marte.