Durante distintas maniobras de aceleración y modificación de sus órbitas utilizando la gravedad de la Tierra realizadas por las sondas Galileo, Rosetta, NEAR y Cassini estas sufrieron extraños e impredecibles saltos en su aceleración para las que hasta ahora no hay explicación, aunque un investigador del Instituto para Estudios Avanzados de Princeton piensa queden haber sido debidas a la presencia de nubes de
materia oscura en las proximidades de la Tierra.