Un caso único no sirve para demostrar una tendencia, pero si todo sigue bien el de este agricultor alemán, que perdió sus brazos hace seis años en un accidente, podría suponer un importante atisbo de esperanza para otros amputados. De todos modos, los médicos, aunque moderadamente optimistas, aún hablan de que habrá que esperar un par de años más para ver si puede volver a trabajar como antes.