Un equipo de científicos de Canadá, los Estados Unidos, y el Reino Unido ha conseguido crear tres tipos de células cardíacas en el laboratorio a partir de
células madre embrionarias convenientemente tratadas. Pruebas realizadas injertando esas células en los corazones de ratones con enfermedades cardíacas simuladas mostraron una importante mejora en su funcionamiento, por lo que podrían servir para tratamientos en seres humanos en el futuro.