Las pruebas en animales de un medicamento conocido como CBLB502, desarrollado por el
Instituto Oncológico Roswell Park de Buffalo, revelan que este evita que las células gastrointestinales y de la médula espinal sean destruidas por los tratamientos de
radioterapia sin rebajar el efecto de esta sobre el tumor. Como siempre, habrá que esperar a ver si los resultados son reproducibles en humanos, pero la noticia es esperanzadora.